Fuentes web
Entradas
Comentarios

http://www.youtube.com/watch?v=n-FOiXRFTtE

¿Nunca has tenido la sensación de que tus acciones pueden tener consecuencias muy negativas para ti y aun así te has mantenido firme en ellas?

Hoy mi actualización hablará sobre ese tema. Somos personas miedosas, que con frecuencia nos asustamos ante los males que puedan venir a nosotros si cometemos una acción determinada. Es algo muy frecuente en el tema del amor. Nos da miedo lo que podamos perder, lo que pueda suceder(nos). Aun así, cometemos locuras por amor. Porque no nos importa. Porque le damos más importancia al amor que a los miedos que nos atormentan.

Quien haya estado enamorado de verdad sabrá de lo que hablo. Sabrá que por la persona a la que se ama se hace cualquier cosa. Por verla vas al fin del mundo si hace falta. Luego, es posible que todo ello nos lleve a una gran caída, pero no le damos importancia. Preferimos disfrutar cada instante al lado de la persona a la que amamos, sin dar importancia a nada más. Anteponemos el amor a todo. Amamos.

Pasas horas pensando en la persona a la que amas. Esto se debe a que es lo único que te hace realmente feliz. Estar con la persona a la que amas supone una gran alegría, supone un momento que quieres que dure para siempre. Son instantes en los que te da igual todo lo que suceda alrededor. Solo quieres quedarte así por siempre. Solo quieres seguir siendo feliz. Solo quieres seguir amando.

Una relación puede suponer una gran pérdida, por supuesto. Y más aun si la persona con quien mantienes esa relación ha sido un gran amigo o una gran amiga. Sin embargo hay que pensar que esa relación de amistad, si el amor es algo mutuo, va a subir un gran escalón. Va a atravesar la mayor frontera posible en una amistad, va a convertirse en algo imborrable en la memoria, va a convertirse en mucho más. Y eso nos da miedo. Muchas veces no tenemos el valor suficiente para decir que amamos. Nos asusta que ése amor no sea recíproco. Aun así, una vez nos convencemos a nosotros mismos de que el miedo y la cobardía no nos van a llevar a ninguna parte, nos vemos capaces de expresar todo lo que sentimos y nos quedamos mucho mejor con nosotros mismos.

A pesar de que sea complejo, siempre hay que expresar los sentimientos propios. Si no, se tiene una vida muy dura en la que no tienes a nadie más que a ti mismo. Lo dice alguien que hasta hace cinco meses y veintisiete días tan solo se tenía a sí mismo. Confiad en vosotros mismos y llegaréis lejos.

En esta entrada del blog pretendo continuar con mi análisis de la estúpida forma de actuar que tiene la sociedad en que vivimos. Y es que ésta, a cada día que pasa, involuciona en vez de evolucionar. Vivimos en la sociedad del egoísmo. Cuando a alguien le pasa algo malo, todos nos compadecemos, pero siempre intentamos identificarnos con su mal, comparándonos.

Hay que reconocer que la sensación de superioridad del hombre se viene dando desde la Prehistoria. Siempre nos hemos dividido en grupos, buscando ser mejores que el resto, buscando siempre ser mejor que el resto. Y esto no lo intentamos de manera natural, siempre queremos ganar aplastando al contrario y despreciando a quien consideramos inferior. Y si podemos, le recordamos día a día al perdedor su categoría, afirmando que somos mejores.

¿Qué nos creemos? ¿Dónde queremos llegar comportándonos así?

Vale que niños de seis años compitan de esta manera por ganar algún tipo de ridícula recompensa. Pero personas adultas y maduras no pueden continuar intentando ser siempre superiores. No quiero generalizar, pero quién no ha soñado alguna vez con un gran despacho, un gran coche y una gran casa. Ahí está el problema de nuestra sociedad. Es un problema de base. Siempre soñamos con más, siempre queremos tener más que nadie. Somos ridículamente ostentosos.

No nos paramos a pensar en si realmente nos interesa continuar así. Luego, cuando los telediarios comentan (siempre de manera subjetiva, por supuesto) que el nivel de pobreza en el mundo sigue aumentando todos nos preocupamos y criticamos a los demás. Pero somos nosotros los que incitamos a que las multinacionales continuen trasladando fábricas al Tercer Mundo (en términos técnicos, favorecemos la deslocalización de empresas). Somos nosotros los que no nos quejamos y seguimos comprando productos a precios cada vez más y más caros. Esto no hace otra cosa que separar más a ricos de pobres.

Pero no nos importa. Nosotros nos compadecemos, como mucho dedicamos unos minutos a comentar la noticia y unas horas más tarde ya nos hemos olvidado y estamos consumiendo y gastando una vez más. Luego nos quejamos de que la culpa de todo es de la crisis. Pero no es así. Damas y caballeros, la culpa es nuestra. Somos nosotros los que derrochamos y despilfarramos para luego discutir. Somos nosotros los que no nos movilizamos ni tomamos medidas. Mientras continuemos así, las grandes empresas continuarán ganando millones de euros y dólares a nuestra costa.

¿El fin de la crisis? Se logrará cuando la población se mentalice de que las cosas han cambiado. La sociedad del consumo tiene que terminar de una vez por todas. Ahora hay que empezar una etapa de recogimiento en la que todos y cada uno de nosotros nos lo pensemos dos veces antes de seguir gastando nuestro dinero. Hay que ver si realmente interesa seguir malgastando nuestros sueldos o si es mejor conservarlos y acabar de una vez por todas con la famosa crisis.

http://www.youtube.com/watch?v=GDcwBWWKGIs

El ser humano es estúpido e irracional. Siempre lo ha sido y siempre lo será.

A cada momento buscamos lo más cómodo y sencillo, aquello que nos suponga el menor esfuerzo posible. Esto lo aplicamos a toda nuestra vida, ante cualquier decisión, siempre escogemos la opción más fácil. Esto siempre hace que perdamos la oportunidad de vivir y disfrutar la complejidad de cada momento. No siempre se puede escoger el camino sencillo, en ocasiones hay que elegir el complicado y ver cómo resulta mucho más satisfactorio. 

Dentro de dos días, se convocarán las elecciones al parlamento europeo. Cientos de candidatos para cubrir cientos de escaños. En España, una vez más, tendemos al bipartidismo y nos negamos a aceptar a otros partidos y otras candidaturas igual de válidas. ¿Por qué? Porque para el español medio resulta más sencillo votar a los dos partidos punteros -la mayoría de veces sin siquiera leer las medidas que se tomarán- y no hacer caso a otros partidos menores con candidaturas probablemente más interesantes e interesadas.

La falta de interés y la pereza son los dos factores fundamentales que hacen que tan solo PP y PSOE sean los partidos con un mayor porcentaje de votos frente a otros muchos partidos que han de crear alianzas para así lograr un escaño con algo de suerte. Es triste, ya que los partidos mayoritarios dicen que saben cómo han de gobernarnos para así poder convertirnos en un gran Estado y salir de la crisis económica que actualmente vivimos, pero lo dudo mucho. Vivimos en una época en la que la política está basada puramente en la demagogia y el ataque directo. Se proponen cientos de medidas para salir de la crisis pero nadie las lleva a cabo, y mientras tanto miles de personas pierden sus empleos y se ven ahogadas por las facturas que no pueden pagar.

Pero claro, a los políticos de este país eso no les importa. Ellos, una vez decidan retirarse de la política, van a seguir viviendo en sus grandes casas, conduciendo sus grandes coches y malgastando sus grandes sumas de dinero. Tienen la clave para salir de la crisis y nos dicen cómo tenemos que actuar mientras ellos viven una gran vida a nuestra costa. 

Eso sí, cuando hace falta acercarse al populacho porque las elecciones están cercanas los políticos pasan a convertirse en personas diferentes, cercanas y amables que saludan sin cesar a todo aquel que se encuentran por la calle. Si quieren un pueblo contento, primero han de actuar ellos de manera apropiada. Tienen que ser ellos mismos ante el pueblo, no pueden seguir con la estrategia de la hipocresía. El pueblo está ya cansado de aguantar cómo los políticos entienden sus problemas, cuando no es así. Me gustaría ver a un político agobiarse por tener un sueldo mileurista con el que no puede pagar las letras de la casa y el coche…

http://www.youtube.com/watch?v=POPv20dqoxs

 

When you were here before, 
Couldn’t look you in the eye
You’re just like an angel, 
Your skin makes me cry

You float like a feather
In a beautiful world
I wish I was special
You’re so fuckin’ special

But I’m a creep, 
I’m a weirdo
What the hell am I doin’ here?
I don’t belong here

I don’t care if it hurts, 
I wanna have control
I want a perfect body 
I want a perfect soul

I want you to notice 
when I’m not around
You’re so fuckin’ special
I wish I was special

But I’m a creep
I’m a weirdo
What the hell am I doin’ here?
I don’t belong here, ohhhh, ohhhh

She’s running out again
She’s running out
She run run run run…
run… run…

Whatever makes you happy
Whatever you want
You’re so fuckin’ special
I wish I was special

But I’m a creep, 
I’m a weirdo
What the hell am I doin’ here?
I don’t belong here

I don’t belong here…

Hay días en los que quieres no tener que hacer nada. Esos días en los que buscas no preocuparte por absolutamente nada, simplemente vivirlos tranquilamente, ser feliz. Para mí hoy es uno de esos días. Sería capaz de pasar el día tumbado en la cama, mirando al techo y escuchando los sonidos que emite la naturaleza que se cuelan por mi ventana, afloran en mi oído y se cuelan entre mis sentimientos, haciéndome ver que el mundo es algo maravilloso. Puede sonar a tópico, pero es así.

Estos días me hacen plantearme qué sería de mí si iniciara una vida en alguna otra parte del mundo. Y siempre llego a la misma conclusión: no querría cambiar mi vida en ningún momento. Tal y como es, es perfecta. Es cierto que hay cosas que podrían ir mejor, pero no me importa, las cosas a las que doy mayor importancia marchan correctamente en mi vida así que, ¿para qué quiero más?

Es cierto que no hay una “fórmula” para ser feliz, de hecho, durante toda la Historia, diversos filósofos se han planteado esa pregunta: ¿cómo ser feliz? Y todos ellos han dado respuestas diferentes para hallar lo que consideraban la felicidad plena. Yo soy del pensamiento de que cada persona ha de buscar la felicidad en el día a día. Todos los días hay que buscar algo que haga que la vida merezca la pena, que quieras levantarte y ponerte en marcha. 

Resulta duro el hecho de levantarse y ver que tu vida no tiene un sentido. Que te levantas como una obligación, pero que querrías que el mundo girara y que tú te pudieras refugiar en algún lugar más allá del ajetreo de las calles, poder esconderte donde nada ni nadie te pueda molestar ni afectar. Esa es la base de la infelicidad. Precisamente, quienes más lo practican son aquellas personas que han perdido recientemente el sentido de sus vidas. Desde aquí, para todos ellos, quiero dar un consejo: sé feliz. Porque a alguien le vaya mal, el mundo no se va a parar. 

Para comprobar esta última afirmación no hay más que leer la prensa y escuchar los telediarios. A cada instante ocurren cosas terribles en el mundo. Sí, la vida es injusta, pero hay que ganarle esta batalla con una sonrisa. Si la vida te escupe, sonríele y muéstrale que tú realmente vales más que ella, que tú puedes afrontarla y ser feliz. Esa es mi clave para la felicidad. Porque todos nos hemos sentido alguna vez así, sin ganas de vivir. Pero ya que tenemos esta oportunidad de vivir, disfrutémosla.

El título de esta entrada es el mismo título que una canción de los británicos Muse.

http://www.youtube.com/watch?v=uYTxyogjLoo

Lo he escogido porque, sencillamente, expresa una parte de lo que siento ahora mismo. Vivimos en una sociedad en que lo más importante es siempre ser igual al resto, por lo que ser distinto hace que te vean mal. Puede parecer lógico que algo distinto, en el primer momento, resulte un tanto extraño y haga a la persona ver que no es algo a lo que está habituado. Pero, ¿por qué tenemos que ser todos iguales?

Quiero decir, sí, vivimos en la sociedad de la igualdad, una sociedad en que las personas son todas iguales en derechos, pero no todas las personas son iguales. La sociedad intenta hacernos ver que todos tenemos que ser iguales, cumpliendo una serie de cánones en cuanto a estética, comportamiento y pensamiento. Basta ya. Eso sirve sencillamente para coartar nuestros pensamientos y nuestra forma de ser en favor de crear una sociedad gris en que todo es igual siempre, sin cambios. 

¿Quién decide cómo ha de ser la sociedad?
¿Quién decide cómo he de ser yo?

Cada persona es un mundo, pero parece ser que la sociedad no lo ve. Vivimos anclados en el pasado. Es cierto que hace cincuenta años vivíamos en un país donde la persona no tenía derechos. Vivíamos en un país completamente dictatorial. Pero eso ya terminó. Ya se ha acabado toda esa fase de aceptar lo que ocurre porque sí. Si queremos algo, tenemos que luchar por ello, tenemos que combatir por nuestros sueños hasta que se cumplan. Si no, lograremos que esa sociedad gris en la que nada cambia se mantenga en nuestra realidad por siempre.

Todo esto viene a partir de un pensamiento que vino a mi mente hace unas horas. ¿Por qué está tan bien vista la religión en nuestro país -España-? Acepto que haya personas que crean en la existencia de un dios protectos y una vida más allá de la muerte. Pero no soy capaz de comprender por qué las personas que siguen una religión intentan convencer al resto del mundo de que su dios es el único dios bueno y que si no se cumplen sus órdenes todos vamos a morir en una orgía de caos y destrucción.

No es mi intención adoctrinar a nadie desde aquí. Simplemente tengo una intención: que cada persona aprenda a pensar por sí misma y a defender su pensamiento. Nadie puede obligarnos a pensar de una u otra forma. Somos seres libres. Y si alguien intenta hacernos ver que nuestro pensamiento es el incorrecto, no tenemos que decirle que no, que el nuestro es correcto y que tiene que pensar así. Tan solo tenemos que ser conscientes de que somos felices por tener la manera de pensar que tenemos.

Primeros pasos

Aquí comienza lo que será mi blog…

Aquí me limitaré a escribir lo que dice el subtítulo del blog: palabras, pensamientos y sentimientos. Cuando tenga algo que decir, lo diré. He de decir que para mí el blog no es ninguna prioridad, pero trataré de mantenerlo actualizado lo máximo posible. Puede que os guste, puede que no, pero sois totalmente libres de leerlo o no.

Un saludo y espero que os guste.

Pisadas