“Por fin” ha llegado la Semana Santa. Días de calles cortadas, devotos gritando, andando lento y llenando las calles, etc. Hay muchos a los que ésto les gusta, lo acepto y lo respeto. Sin embargo, también quiero que respeten mi vida.
No quiero tener que cruzar un laberinto de calles para llegar a un lugar, recorrido que hago normalmente en cinco minutos. ¿Por qué los cristianos pueden cortar las calles para pasear imágenes? ¿Por qué se acepta? Hace unos días saltó una noticia de una posible procesión atea. Los círculos cristianos comenzaron a quejarse y poner el grito en el cielo.
Me parece ridícula la distinción que se hace. Si los cristianos pueden salir a la calle y manifestarse durante toda una semana, que las demás religiones también lo hagan. Que los ateos y agnósticos puedan hacerlo. Y que la policía no de un sólo problema. Yo también quiero gritar, cantar, disfrazarme y ensuciar las calles. Como se dice vulgarmente: o todos follamos o la puta al río.
Seguramente esto que estoy diciendo suena muy radical, pero siempre me ha parecido estúpido hacer distinciones entre los ciudadanos por religión, raza, etc. Hitler ya lo hacía, y ahora la “democracia” también lo hace, pero de forma encubierta. Bendita anaquía.